Etapa Prehispánica
La actual se
halla en el corazón de la región donde nacieron y se desarrollaron las
civilizaciones superiores megalíticas del Nuevo Mundo. Las poblaciones del período
preincaico vivían en clanes, que formaban colectividades exógamas. La cultura Valdivia
se extendió desde Manabí hasta la provincia de Santa
Elena convirtiéndose en la primera de las Américas. Algunos de estos
clanes constituyeron grandes tribus, y algunas tribus incluso se aliaron entre
sí formando poderosas confederaciones, invasión del Inca,
estas son:
- Período Precerámico.
- Período Formatívo.
- Período de Desarrollo Regional.
- Período de Integración.
Período Precerámico o Paleoindio
En la Fase
Precerámica, Las Vegas, Chobshi, Cubilán y El Inga constituyen
el génesis de este período, que se inició al final de la última glaciación y se
extendió hasta el año 4200 a. C., y cuya presencia se refleja en los
restos óseos y en una gran cantidad de puntas de flecha fabricadas generalmente
de obsidiana y basalto; y en variados instrumentos cortadores y raspadores
elaborados con los mismos materiales. En el Oriente, varias evidencias
demuestran una presencia muy antigua del hombre. En Palanda (Zamora-Chinchipe),
arqueólogos descubrieron vestigios de una de las más antigua cultura de la
región (5000 a. de C.).1
Las Vegas es la estación préceramica de la
costa ecuatoriana que ha sido más estudiada por los investigadores. El hombre
de Las Vegas utilizó la madera para la elaboración de implementos de caza como
jabalinas y lanzas; con afiladas tiras de caña fabricó cuchillos, y elaboró
implementos de labranza utilizando grandes caracolas marinas. Las muestras más
importantes de esta cultura lo determina el entierro llamado "Los
Amantes de Sumpa".
Período Formativo o Agroalfarero
La Cultura
Valdivia ocupó extensos territorios de las provincias de Manabí, Esmeraldas y la provincia de Santa
Elena. Es una de las candidatas a poseer la alfarería más antigua de
las Américas.
La Cultura
Machalilla ocupó territorios de la actual provincia ecuatoriana de Manabí, y parte de las provincias vecinas de Santa Elena
con importantes contactos con la región interandina. Tuvo vinculaciones muy
ceranas con las culturas de Valdivia y Chorrera.
La Cultura
Chorrera tuvo su núcleo en el sitio La Chorrera, ubicado en la
ribera occidental del río Babahoyo; pero extendió su presencia hacia casi todas
las regiones costaneras e inclusive a algunas de la sierra.
Período de Desarrollo Regional o Agrominero
El período
de Desarrollo Regional determinó por primera vez las diferencias regionales o
territoriales en la organización política y social de los pueblos que la
conformaron. Entre los principales pueblos de este período estuvieron las
culturas: Jambelí, Guangala, Bahía, Tejar-Daule, La Tolita, Jama Coaque en la costa ecuatoriana,
mientras en la serranía aparecían Cerro Narrío y Alausí; así también en la
selva amazónica ecuatoriana se organizaron Los Tayos y Mayo-Chinchipe.
Figurilla de
la Cultura Bahía (300a.C.- 500 d. C.).
La Chimba es el sitio cerámico más temprano
de los Andes septentrionales, al norte de Quito, y es representativa del
Período Formativo en su última etapa. Sus habitantes establecieron contacto con
varios pueblos de la costa y de la sierra, manteniendo íntima cercanía con la
cultura Cotocollao, localizada en la meseta de Quito y sus valles aledaños.
La Cultura
Bahía ocupó los territorios que se extienden desde las estribaciones de la
cordillera de los Andes hasta el Océano Pacífico; y
desde Bahía de Caraquez, hasta el sur de Manabí, al sur.
La Cultura
Jama-Coaque habitó las zonas comprendidas entre cabo de San Francisco, en Esmeraldas;
hasta Bahía de Caráquez,
en Manabí, en una zona de colinas boscosas y
extensas playas que facilitaron a sus inmigrantes la recolección de recursos
tanto de la selva como del mar.
Período de Integración o Señoríos Étnicos
Durante este
periodo surgen importantes Señoríos, Confederaciones, Estados y Ciudades,
siendo las áreas más importantes las de la costa y sierra.
Los Manteños constituyen la última cultura
precolombina en la región litoral del Ecuador, y fueron quienes, desde sus poblados,
contemplaron las naves españolas por primera vez surcando las aguas ecuatoriales
del Mar del Sur. De
acuerdo a la evidencia arqueológica y las crónicas de los españoles, se
extendía desde la actual Bahía de Caraquez en la provincia de Manabí, pasando por el Cerro de Hojas y
extendiéndose hasta el sur de la provincia.
Los mantas
desarrollaron delicadas técnicas para el trabajo en oro y plata, y dedicaron
gran parte de sus actividades a los aspectos religiosos. Unos de sus artefactos
más conocidos son sus sillas o tronos, que se encontraban en el Cerro de Hojas
de Manabí, los cuales tenían fines religiosos y políticos. Acostumbraban a
hacer sacrificios humanos, y adoraban a la serpiente, el jaguar o puma, y a la
diosa Umiña, representada por una gran esmeralda. El centro de esta cultura, la
actual Manta, se llama así en honor a esta cultura.
La
cronología determinada para la cultura se extiende desde el año 600 de nuestra
era hasta 1534, año en que Francisco Pacheco fundó la villa de Puerto Viejo.
Esta
civilización levantó ciudades tales como Tacames, Qanque, Jocay, etc., sin
embargo la ciudad más importante de esta civilización fue Cancebí, ciudad que
albergó a más de 50.000 habitantes.
Los
Huancavilcas constituyen
la cultura preocolombina más importante del Guayas. Fueron conocidos en las crónicas sobre todo por sus
características físicas, que impresionaron a los primeros españoles. Se relata
que eran una raza guerrera, y se deformaban el cráneo y se trasquilaban
dejándose una corona a "manera de fraile". Además tenían la costumbre
de extraerse los dientes incisos a temprana edad, como un ritual en señal de
sacrificio a sus dioses.
De la
cultura huancavilca viene la leyenda de Guayas y Quil,
la cual le da el nombre a la ciudad de Guayaquil.
En la sierra
ecuatoriana se pueden distinguir siete grandes culturas, estas son: los
Caranquis, Yumbos, Kitus, Panzaleos, Puruháes, Cañaris y Paltas.
Los
Caranquis-Cayambes fueron una
de las culturas más interesantes del Ecuador, fueron un Estado diárquico, con
capitales en Caranqui y Cayambe. Esta diarquía corresponde a una dualidad muy
típica en el mundo andino.
Hicieron
ciudades y centros administrativos que estaban conformados por pirámides
escalonadas y truncadas; la función de estas sería ceremonial, astronómica y
vivencial, además de las pirámides hicieron tolas o montículos de tierra
artificiales, que tuvieron funciones ceremoniales, vivenciales y funerarias.
Finalmente cabe destacar que esta cultura tenía la tradición de deformarse el
cráneo de una manera muy parecida a los egipcios. Unos ejemplos de estos sitios
son: Zuleta, Cochasquí, Socapamba, Perugachi y Pinsaqui.
Los Yumbos al igual que los Caranquis tenían la costumbre de hacer tolas, aunque estos muchas veces las solían hacer con doble rampa en lados opuestos y de formas geométricas diferentes. La importancia de esta cultura destaca en el sitio de Tulipe, en este gran centro ceremonial existen un conjunto de 7 piscinas hechas con piedra de las cuales se dice que servirían para la observación astronómica.
Los Quitus o
Kitus, fueron una
cultura que se desarrolló en la actual provincia de Pichincha, ha diferencia de
sus vecinos del norte (Caranquis y Yumbos) estos solían entrerrar a sus muertos
en la tierra cabando profundos pozos circulares. En cuanto a la arquitectura
esta cultura utilizó la técnica del bahareque para sus construcciones, además
sitios arqueológicos como Rumipamba muestran que utilizaban la piedra para
edificar complejos ceremoniales, aunque sin embargo estos no eran muy
complejos.
Los
Panzaleos no dejaron
grandes vestigios arqueológicos, pero en cambio dejaron una profunda huella
cultural en la cerámica, su trabajo en la alfarería fue famoso en el mundo
andino ecuatoriano.
Los Puruháes
o Puruwáes fueron un
conjunto de cacicazgos, fueron grandes ceramistas y por desgracia actualmente
los vestigios arqueológicos de esta cultura no existen debido a que ellos
hacían sus construcciones en adobe. Los vestigios arquitectónicos en esta
cultura corresponderían a los Incas sin embargo la ciudad de Riobamba (la
primera) fue destruía en un terremoto en 1797, mientras que el poblado de Cacha
sufrió el mismo destino tiempo antes, por eso en la actualidad no existe algún
otro complejo arquitectónico en territorio Puruhá.
Los Cañaris, estos fueron otra de las grandes
culturas del Ecuador, fueron grandes alfareros y orfebres, siendo que su
trabajo ha sido encontrado hasta en Bolivia, también fueron grandes
comerciantes, llegando a comerciar con culturas en la costa del Ecuador y la
Mochica en la costa central de Perú.
Los Cañaris
habrían tenido un gobierno diárquico, al igual que los Caranquis-Cayambes, con capitales
en Hatun Cañar y Shabalula (Sígsig). Hicieron grandes poblaciones y centros
administrativos en lo que hoy son las provincias de Azuay y Cañar, uno de los
más importantes que existen hoy en día es Shabalula.
En
Shabalula, a mediados del siglo XIX se encontró una gran necrópolis de caciques
cañaris, estas tumbas estuvieron adornadas con mucho oro, plata y cerámica.
Lamentablemente la falta de interés del estado ecuatoriano y la falta de
arqueólogos provocó que los huaqueros se llevaran todo ese patrimonio sin dejar
nada. Muchas de las piezas fueron a dar en museos de Estados Unidos, Europa y
en Colecciones Privadas. Marshall Saville, explorador estadounidense, recopiló
varios de los objetos que pudo comprar y los llevó al museo del Indio Americano
en USA y además publicó un libro llamado "The Gold Treasure of Sigsig,
Ecuador."
Shabalula
fue un gran complejo que tenía funciones políticas, administrativas y
religiosas, así pues en este sitio encontramos grandes complejos como el
Castillo de Duma, el adoratorio, las ruinas de un templo cercanos a un lago de
totora, un observatorio, y cerca de 100 casas de piedra destinadas a ser
viviendas de la aristocracia Cañari.
La
influencia Inca en esta cultura fue más fuerte que en cualquier otra del
Ecuador, así pues casi todos los sitios arqueológicos Cañaris tienen fuerte
presencia Inca, la razón se debe a que los Incas fundaron Tomebamba
(Tumipampa), la capital norteña del imperio, y otros centros administrativos
como Molleturo, Cañaribamba e Ingapirca en este territorio, además desde
territorio Cañari se reforzaron para conquistar a los grupos étnicos de la
costa y sierra centro-norte del Ecuador.
Los Paltas, fueron un gran conjunto de tribus
que abarcaron lo que hoy es la provincia de Loja y parte de la provincia de
Morona Santiago y Zamora-Chinchipe. Fue la primera cultura del Ecuador en ser
conquistada por los Incas. De la misma etnía, los Bracamoros nunca fueron
dominados por los incas y occupaban un territorio que se extendio entre Loja,
Zamora-Chinchipe, Pastaza y Morona-Santiao. Son conocidos hoy como Shuars. También fue descubierto recientemente los vestigios de una batalla entre
Bracamoros e Incas en un poblado del cantón Palanda (Zamora-Ch.).
La conquista Inca
Ruinas del
castillo inca de Ingapirca.
Luego de
invadir y conquistar a los Paltas, los Incas empezaron a avanzar sobre los Cañaris. Fue aún más difícil para ejércitos
incaicos, pues los rechazaron luchando con bravura, obligándolos a replegarse
hacia tierras de lo que hoy es Saraguro, donde debieron
esperar la llegada de refuerzos para poder reiniciar la campaña. Esta vez,
considerando la inmensa superioridad numérica de los incas, los Cañaris
prefirieron pactar y someterse a las condiciones impuestas. Después de esto Túpac Yupanqui fundó la ciudad de Tomebamba,
actual ciudad de Cuenca, donde
nacería Huayna Cápac quien, a
su vez, tuvo varios hijos, de los cuales dos destacaron, sobre todo por su
protagonismo en los sucesivos acontecimientos: Huáscar y Atahualpa. Después de la muerte de su progenitor
ambos acumularon poder político y militar a la vez que articularon pueblos y
nacionalidades en torno a sus respectivos proyectos políticos para el llamado Tahuantinsuyo. Todo desembocó en una serie
continua de acontecimientos bélicos (dos mil kilómetros a pie, trece batallas,
medio millón de hombres de guerra en pie) cuyo increíble final fue el de la
derrota de las huestes oficiales incas de Huáscar, quien fue hecho prisionero y
ejecutado. A la par, intervenía un agente inesperado para terciar por el poder
y quien finalmente se impuso por un período que duraría trescientos años: los
españoles. Tanto las relaciones bélicas, como la intervención española en el
escenario histórico han sido estudiadas por el historiador ecuatoriano Luis Andrade Reimers,
quien ha logrado aportar un punto de vista objetivo sobre tales
acontecimientos.
Conquista Española
Cuando
llegaron los españoles el imperio estaba sumergido en una guerra civil
entre dos hijos del fallecido Huayna Cápac ya que su sucesor Ninan Cuyochi
también había fallecido, sin haber un sucesor para el trono Huáscar y Atahualpa
pelearon por el control del imperio. La guerra la ganó Atahualpa y mientras
bajaba desde Quito hasta el Cuzco para proclamarse Inca, decidió entrevistarse
en Cajamarca con unos hombres de raras ropas que habían llegado desde un lugar
desconocido. En Cajamarca Francisco Pizarro atrajo a Atahualpa a una
emboscada y lo hizo prisionero; a pesar de que el monarca indígena pagó un
crecido rescate en plata y oro,fue llanamente asesinado-tal como está en la
Pág.59 de "Gran Historia del Perú" de El Comercio de Lima- .
El sector
correspondiente al Ecuador fue ocupado en forma efectiva por Sebastián de
Benalcázar, en 1534 fue fundada por Diego de Almagro la ciudad de San Pedro de Riobamba la primera ciudad fundada
en el actual Ecuador. A Sebatián de Benalcázar se le debe la fundación de San Francisco de Quito
también en 1534. El conquistador Francisco Pacheco
bajo las órdenes de Diego de Almagro,
por su parte, fundó San Gregorio de Puerto Viejo
en 1535 convirtiéndola a ésta en la primera ciudad asentada en la actual costa
ecuatoriana.
Autorizado
por Pizarro remontó el Guayas, y la asentó en un lugar cercano a la boca del
río Yaguachi sobre el río Amay (Babahoyo), y se la conoció como Santiago de
Amay (1535). Asaltada e incendiada por los bravíos Chonos se mudó a la culata
del río con el nombre de Santiago de la Culata (1536). Nuevamente asolada, esta
vez por la alianza de Chonos y Punáes, escapó a otro lugar y fue reconocida
como Santiago de la Nueva Castilla (1537). En recurrencia trágica se refugió
entre los huancavilcas “que eran gente de paz” (1542), pero nuevamente debieron
huir, esta vez a la vera de un pueblo indígena llamado “Guayaquile” (1543).
Temiendo retaliaciones construyeron grandes balsas, y, encabezados por los
capitanes Olmos, Rodrigo Vargas de Guzmán y Toribio de Castro, 140 personas con
su menaje cruzaron el río Amay. Y, el 25 de julio de 1547, día del apóstol
Santiago, patrono de la ciudad, atracaron en Las Peñas y asentaron la ciudad en
la unión cimera de los cerros que hoy se conocen como Santa Ana y del Carmen.
Desde entonces es Santiago de Guayaquil.
La ciudad
Cuenca fue fundada en 1557 sobre las ruinas de la ciudad Inca de Tomebamba,
esto fue llevado a cabo por Don Gil Ramirez Dávalos, bajo órdenes del Virrey
del Perú.
Una
expedición, al mando de Francisco de Orellana,
descubrió en 1542 el río Amazonas. Algunos años después tuvo lugar la
fundación de la Presidencia y Real Audiencia de
Quito (1563), la cual estuvo subordinada al Virreinato del Perú
(excepto durante el breve período de 1717 a 1723)
hasta 1740, fecha en que fue puesta bajo la del
Virreinato de Nueva Granada. El sistema colonial impuesto por el rey de España originó tensiones que se tradujeron en
disturbios contra los impuestos, o contra ciertos obstáculos comerciales
(alcabalas: 1592-93; estancos: 1765).
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